Será más fácil de lo que piensas.
Sí, sabemos que el cambio a las gafas progresivas a veces da miedo. Es una constante en nuestro trabajo, pero la mayor parte de las veces, es tan sencillo que ni os enteráis.
Hay unas cuantas cosas a tener en cuenta antes de dar el paso, por supuesto.
1. Esperar el momento adecuado. A veces, nos vamos directamente al progresivo ya sea por ahorrar un dinero o por tener una gafa "todo-uso", pero en algunos casos, es mejor esperar un poco hasta que el usuario demande ese modelo de gafa. De esta forma, al ponerla agradecerá no tener que estar cambiando de gafa o quitando y poniendo y la impresión inicial será mejor.
2. Una buena revisión visual. Muchas de las inadaptaciones que surgen en los usuarios de gafas progresivas vienen de una disfunción binocular no corregida que se acentúa con este tipo de gafa. Con nuestras revisiones completas resolvemos este problema.
3. Invertir en lentes de calidad. Sabemos que las gafas progresivas no son económicas, pero de verdad que invertir en un buen cristal puede suponer la diferencia de una adaptación sencilla a una más incómoda. Para evitar eso, nosotras siempre trabajamos con los mejores laboratorios nacionales.
4. Y lo más importante, sigue los consejos del profesional. Lidiar con las inadaptaciones no nos gusta a nadie, así que creednos cuando decimos que somos los primeros que quieren que vayáis bien con la gafa. Buscad un optometrista de confianza e dejaros aconsejar.
Pedid cita para vuestra revisión visual completa en nuestro centro de Pontevedra y dad el paso a las gafas progresivas de la forma más cómoda.